Recuperamos el tomate rosa de Montilla
Dos socias localizaron semillas que una familia del Cerro Macho guardaba desde los años setenta. Esta primavera vuelven al bancal 3.
Hace tres semanas, Rosa y Encarni volvieron de una visita a una casa del Cerro Macho con un sobre de papel de estraza en la mano. Dentro había semillas de tomate que la familia había guardado, cosecha tras cosecha, desde los años setenta: un tomate rosado, de piel muy fina, que se comía con sal y aceite y que en el pueblo ya casi nadie recordaba.
Las hemos catalogado con el número 812 del banco de semillas y esta primavera ocupan una fila entera del bancal 3. Si todo va bien, en julio habrá tomates para probar y, sobre todo, para volver a guardar semilla y repartirla en el mercadillo de otoño.
«Mi abuela decía que este tomate no se compraba, se heredaba.»
Recuperar una variedad no es sólo sembrarla: hay que anotar cuándo germina, cómo aguanta el calor de agosto y qué sabor tiene. Ese trabajo lo hacen socios y socias voluntarios, ficha en mano, cada sábado por la mañana.
Cómo puedes ayudar
Si en tu casa hay semillas guardadas, escríbenos: pasamos a recogerlas, las catalogamos y te devolvemos plantel de tu propia variedad. Y si quieres echar una mano en el bancal, en el calendario están todas las jornadas abiertas.
